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Mostrando entradas de noviembre, 2011

amaral- alerta

gracias chati

ALDEA POÉTICA II

Poesía capaz de cambiar el mundo:

Cada día veo la belleza de la gente en la calle, en el metro- belleza a veces agostada, a veces inicial- y me digo: este mundo tiene que salvarse. A pesar de los pesares, de las atrocidades y de las indignidades, es te mundo tiene que salvarse. Sería una imperdonable ingenuidad confiar tal salvación al poder del poema. Pero sería un terrible error olvidar que no hay poema que deje el mundo intacto. ( Jorge Riechmann).

Poesía que está en el lector:

A veces pienso que detrás de mis versos existe una poética que yo desconozco. Un lenguaje fluído que le susurra al lector cosas que nunca he dicho. Soy yo la que escribe, la que recoge imágenes, la que fabrica sueños con palabras, pero ellos, los lectores, son sin embargo , los que transforman mi mundo en otro mundo, los que imaginan mi voz de otra manera, los que al final desmenuzan mis versos al compás de sus latidos. (Ana Merino)

CIERTA LEY

CIERTA LEY: Todo visto con el suficiente detalle, es idéntico a su homólogo del lugar más alejado de la Tierra porque existe otra ley igualmente general y cierta.

CIERTA LEY 2: el turista recorre países y siente empatía por lo qua allí descubre debido únicamente a que todo le recuerda a algo que ya existe en otros lugares que ha conocido, algo que sin ser exactamente igual a lo que ya ha visto, es en cierto modo igual.

Todo esto tiene mucho que ver con lo que entendemos por frontera, por solapamiento de 2 superficies, porque hallar una novedad absoluta sería monstruoso, insoportable, una pesadilla, en la misma medida que también lo sería la identidad absoluta.

NOCILLA LAB
Agustín FernándezMallo

ya lo decian en los 80: LA CRISIS

planeta imaginario

probando la cámara

no te escondas

EL RINCONCITO

de unos amigos...

DIEGO: -los bastones a 6 euros

LOS ELEMENTALES

Según las enseñanzas esotéricas más antiguas, los elementales son seres del mundo espiritual, conectados directamente con los 4 elementos (de allí su nombre) que rigen al planeta tierra: agua, tierra, aire y fuego. Se los representa como figuras humanizadas, vestidas de manera extraña y rodeados de mucho misterio. Esta es sólo su apariencia, para que pueda identificárselos. Datan de mucho tiempo, que son anteriores a la aparición del hombre en el planeta. Cuando el planeta era sólo una mas incandescente y sin vida, los elementales estaban presentes planeando la construcción y la vida futura, ayudando a los Espíritus Superiores, Arquitectos Cósmicos, quienes eran los encargados de coparticipar en la obra del creador.

Las salamandras –elementales del fuego- cuidaban la masa de gases radioactivos presentes en el planeta y de la materia incandescente que debía…

SIRI NILSEN

Y DIOS ME HIZO MUJER

He dedicado esta entrada exclusivamente a este poema de Gioconda Belly porque desde que lo oí el verano pasado en un espectáculo de danza oriental y africana dedicado a la mujer, lo he buscado en diferentes ocasiones y "et voilà".

Y Dios me hizo mujer

Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos, nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.

GIOCONDA BELLY- POEMAS

CAPERUCITA ROJA EN MANHATTAN

Sara Allen, una niña de diez años que vive junto a su familia en Brooklyn y sueña con tener libertad para, de esta forma, poder ir sola a Manhattan y agasajar a su abuela con una tarta llena de frutillas. Esta señora no posee el típico perfil de viejecilla adorable y convencional, sino que es una mujer algo más rebelde y desestructurada, ya que ha contraído matrimonio en varias oportunidades y se ganó la vida como cantante de music-hall. Al igual que la mencionada, existen muchas diferencias entre la narración ofrecida por Carmen Martín Gaite, y el cuento tradicional. No hay un lobo ni un bosque: hay un hombre ambicioso con intenciones no tan buenas, una niña inocente con ilusiones más mundanas y una jungla de cemento que se ubica en Nueva York.