Ir al contenido principal

Entradas

POEMA MAÑANERO

Mis bragas siguen en las zapatillas desde el día anterior. Sólo quiero pensar en el sexo de mis inicios. Las hebras de mi cabeza caen con los primeros sueños de la mañana. Esta rodilla inflexible nunca me ha dejado disfrutar al 100% de mi vida. El combate entre los púgiles comenzó a las 8:30 de la mañana: culpabilidad entre las escasa dedicación a mis progenitores versus no verlos nunca más. Las estadísticas que operan en mi rodilla y en mi cabeza tan sólo son rectas y curvas sistematizadas en números. Yo nunca he sido una mujer de probabilidades. A veces, es Matisse el enanito bueno que brota de mi cabeza y sumerge a las matemáticas y la vida exacta, perfecta en su pecera de peces rojos.

HOLA, ¿ESTÁS AHÍ?

Pero ¿qué nos está pasando? ¿Por qué existen tantos problemas en las relaciones personales hoy en día?

¿Y LA MAR?

Pequeños fragmentos de lluvia unos con otros cosiendo, en la ventanilla del coche,                      cadeneta destructible. Otros bifurcan ruta, variable trayectoria, espada en mano                                               a contracorriente del viento. Ya no saben quién son. Nunca lo han sabido: si hilo cristalino, gota... y vuelta al vapor de sus inicios. La aguja del tiempo ha dado la vuelta completamente; el proceso vital ha concluido sin haber llegado a definirse.  

RECUERDO FUTURISTA

Quisiera tenerte en la Boca, Buenos Aires querido. Imperdible me resulta aquel sustantivo porteño en el lomo de ese vetusto libro que paladearé, con sustancia, junto al Caminito de minúsculos posos de café. En mi memoria tatuaré esa vida de tango asido Pernambuco en una taza. Y giro y gira, la Giralda, en pasado y en futuro.

"Lucky day" by SMILE & KEPA ACERO (+lista de reproducción)

SMILE - City girl (+lista de reproducción)

SOY

En la Nada Soy y soy en el sofá de mi casa. Soy en la luz que se asoma a mi cama y Soy cuando me tomo un café esa misma mañana. ... Soy en la sonrisa de mi madre... y en la tercera raya del lomo de mi gato que se alarga desperezándose al levantarse. En mi misma Soy pero me gusta que seamos 2. Somos y sumamos y, al final, la suma es Uno. Y asomándome al pico derecho de mi Y griega, veo claramente quien Soy Yo.